Problemas económicos de enero: ¿sufres al inicio de año?

Problemas económicos de enero

Estamos ya en los últimos días de enero, la recta final del mes maldito para el bolsillo. Porque sí, los problemas económicos de enero siguen siendo una realidad después de la Navidad. Sea por los excesos o por la coyuntura, a nadie se le escapa que estos días son duros para que salgan las cuentas.

El ser humano, como se suele decir, es capaz de tropezar varias veces con la misma piedra. Y pese a que la cuesta de enero es algo que podríamos -más o menos- evitar, muy poca gente es capaz; nuestra relación con el dinero y las celebraciones es bastante emocional, y eso hace que suframos en este mes.

Ahora, en el último esfuerzo para llegar al siguiente pago, es momento de reflexionar un poco. ¿Qué ocurre para que en el principio de año todos -o casi todos- estemos con el agua al cuello?

En Navidad y sin extra: así llegan los problemas económicos de enero

Sin duda, el gran conflicto. La Navidad gusta mucho y gastar también, así que es normal que hagamos un esfuerzo extraordinario. Eso sí: ¿estamos en disposición de poder hacerlo?

Para subsanar esta situación, antes era muy común la paga extraordinaria de Navidad. Si tiramos de memoria, cabe recordar que en España nunca hemos sido buenos ahorradores y que los salarios no son tan holgados como en el resto de Europa. Sin embargo, el volumen de gasto es el mismo. Por eso se creó la paga extraordinaria.

La idea era que en Navidad gastásemos todo cuanto se nos antojase, porque disponíamos del doble de dinero. ¡Comilonas, regalos y algún homenaje! Así se aumentó el gasto navideño, ya hace muchas décadas. El sector del consumo está encantado con ello, claro. Pero, ¿y si no tenemos sueldo extra?

Ese es el problema: seguimos gastando igual, pero ya muy poca gente tiene paga extra. Autónomos, emprendedores y empresarios pueden tenerlo aún peor por el bajón de actividad y los impuestos que se deben pagar a finales de enero. Y ya ni hablemos de los jóvenes: ellos aún tienen más problemas económicos en enero al tener sus pagas prorrateadas en el salario que, por otro lado, suele ser muy bajo.

¿Cuál puede ser la solución? Si no tienes una paga extra, ahorra durante los meses anteriores y crea un fondo navideño. Si no lo haces así, lo que cobres a final de diciembre igual te lo has fulminado pasado el día de Reyes.

Gastamos por encima de nuestras posibilidades

Mi primer consejo es que gastes según tengas. Sobre todo si eres asalariada y dependes de un sueldo fijo. Lo de darse el homenaje en Navidad está muy bien, pero has de haber ahorrado previamente. Los préstamos están para quienes saben que pueden devolverlos, así que si coges dinero, calcula cómo podrás devolverlo.

Somos seres emocionales, ya lo hemos dicho antes. Y cuando estás decidiendo el vestido que quieres comprar para Nochevieja, puedes pensar que es muy caro pero que no saldrás a cenar fuera en dos semanas tras Navidad. ¿Seguro? Cuando lleguen esas dos semanas, ¿el esfuerzo habrá merecido la pena?

Mantén los pies en el suelo, valora tus posibilidades y actúa en consecuencia. Es mejor quitarse de algo que luego sufrir por andar escasa de efectivo.

Deudas y problemas económicos de enero

¿Cuál es la situación a la que se llega para poder asumir el peso de la Navidad? Asumir deudas. Bien puede ser comprar algo a plazos como usar la tarjeta de crédito. O pedir dinero prestado. Todo eso puede llegar a ser un conflicto y uno de los grandes.

Cuando asumimos una deuda vivimos por encima de nuestras posibilidades. Y eso nos vuelve más arriesgados, tenemos una sensación de falsa seguridad. Y la deuda, claro, hay que devolverla. Sea como sea.

Si es con amigos no hay intereses, pero igual se pierde al amigo. Intentad sed honestas con las personas que os dejen dinero; se merecen vuestro respeto. Y si no se les puede devolver a tiempo, hablad con esa persona.

¿Y las tarjetas de crédito? Sacad esas deudas cuanto antes, ¡son horribles! Las tarjetas de crédito dicen que tienen un interés pequeño de menos de un 3%. Lo que no se suele decir es que es mensual, y que si debes unos 2.000 euros igual acabas por pagar más de 500 euros anuales. Por nada.

Recapacita sobre todo ello si te ves apurada en enero. ¿Merece la pena el elevado gasto navideño? ¿Y si nos olvidásemos un poco del materialismo y fuésemos algo más naturales? Disfrutar de la Navidad no ha de ser algo caro, ya que se trata de estar con los tuyos. Si no, ya sabes lo que toca: los odiados problemas económicos de enero.

¿Te cuesta gestionar tu dinero para llegar a fin de mes y quieres acabar con esta situación? Existen técnicas simples y efectivas para acabar con este desastre financiero. Si quieres conocerlas, puedes hacerme una consulta aquí. ¡Estamos en contacto!

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