Propósitos de Año Nuevo diferentes y alcanzables

Propósitos de año nuevo diferentes

La Navidad está llena de tradiciones. Algunas más entretenidas y otras quizás aburridas, sin olvidar las costumbres más simpáticas. Tenemos días de los inocentes, las famosas uvas para que comemos con cada campanada o ropa interior roja para fin de año.

Uno de los clásicos navideños que más gracia me hacen son los propósitos: esa lista de intenciones que uno hace cuando llega la Nochevieja. Te sientas ante un papel, coges un boli y anotas los clásicos. “Perder peso, ser más feliz, ahorrar más, ayudar a mis allegados”… Lo de siempre, vamos.

Luego, la mayoría de quienes hacen estas listas, cuando llega el segundo o tercer día del año se olvidan. Seguro que te ha pasado alguna vez o conoces a quien te dijo que motivaría un cambio y no fue así.

Aun así, conocí a un gran fumador que me dijo durante semanas que era su último año pegado al cigarrillo, ya que su gran propósito de Año Nuevo sería dejar el tabaco. Siempre pensé que estaba de broma, pero a partir del uno de enero no volví a verle fumar más.

¿Qué hay de diferente entre ese amigo ex fumador y la mayoría de personas que se proponen cambiar todo en un año? Ahínco, voluntad, ganas y un objetivo.

No voy a aburriros con los típicos consejos para cambiar este año, sino con una lista de propósitos de año nuevo diferentes. El año pasado ya os hablé de propuestas de nuevo año en el mundo profesional y, este año, os ofrezco una ayudita más personal.

Unos propósitos de Año Nuevo realistas

Lo más importante es ser realista. ¿Quieres cambiar algo en el mundo? Hazlo, pero con cabeza. Mira dónde están tus límites y ve paso a paso: esa es la clave para que tus propósitos de Año Nuevo funcionen. Primera recomendación: no te eches en la espalda más peso del que puedas cargar.

Lo primero de todo es, dicho esto, no sobrecargarte. Ponte un solo propósito: el gran propósito. ¿Recordáis a mi amigo fumador? Él no dijo que iba a ir al gimnasio, a ser más bueno con los amigos y a sacar la basura cada noche. Sólo dijo que dejaría de fumar. Todas sus fuerzas se enfocaron en dejar de fumar.

Entonces, tu lista de propósitos se tiene que convertir en una lista diferente. En lugar de la habitual con varios temas, haz una que explique lo que vas a hacer ante ese único objetivo. Si quieres dejar de fumar, por ejemplo, lo ideal es poner una a una las acciones que vas a llevar a cabo para ponerle freno y para disfrutar de los beneficios de tu nueva situación:

-Me compraré un perfume para disfrutar de que puedo oler mejor.
-Dejaré de tomar café por las mañanas, que me llama al cigarro, y me refrescaré con un zumo.
-Reservaré un hotel con mi pareja gracias al dinero que ahorre.
-Iré a la montaña a respirar aire fresco.

De esta forma, nuestros propósitos serán recompensas y acciones para lograr ese gran objetivo. ¡Seguro que lo ves mucho más fácil!

Sé concreta y déjate de generalismos

He aquí uno de los grandes problemas de los propósitos de Año Nuevo. ¡Nos encanta ser genéricos! Y no puede ser, porque así no lo conseguiremos. Hemos de concretar lo que queremos hacer.

Encontrar el amor, por ejemplo, es uno de los propósitos que aparecen en más listas. Pero, ¿cómo se logra eso? El amor suele llegar cuando menos te lo esperas y no depende enteramente de ti. Hablamos de algo excesivamente general. En este caso, podemos pensar en acciones concretas que nos ayuden a conseguir ese objetivo: por ejemplo, apuntarte a clases de baile e ir a tomar una copa a ese bar que tanto te gusta. Así te fuerzas a hacer algo que va enfocado a conocer gente.

Lo mismo con el ejercicio. ¿Puedes decir que vas a hacer deporte y ya está? Claro que no; tienes que especificar. “Probaré clases de entrenamiento funcional, aerobic y deportes de grupo hasta que encuentre algo que me guste”. Y anota los gimnasios donde puedes hacerlo. Por supuesto, no olvides especificar qué día y a qué hora irás.

Si el problema es la alimentación, haz una lista de comidas que te harás. O de cervecitas que dejarás de tomar. Si especificas todo y son retos sencillos, podrás conseguirlo. La clave está en ser específico y tenerlo todo amarrado. No es lo mismo decir que harás deporte que fijar una actividad en una fecha y hora concreta.

Lo más importante, ¿quieres ese cambio?

Plantéate si quieres cambiar eso que dices o si es la idea de otra persona. O de la sociedad. Por ejemplo, ¿te sobran unos kilos? Primero de todo, piensa si realmente te ves mal o si te lo han dicho otras personas. O si quieres cumplir con una imagen que no te hace feliz.

Lo mismo con el deporte o con ver más a la familia. Has de visitar a quien realmente amas y deseas ver, nunca por obligación. Y con respecto al deporte, has de encontrar lo que te llena o deportes que son asequibles para ti y con los que luego te sientes bien.

En esta vida, lo más importante es hacer lo que deseas con el corazón y crees que merece la pena. Así sí que serás feliz y no tendrás que ponerlo como idea en una lista de propósitos de Año Nuevo.

Espero que, este año, hagas una lista de propósitos de año nuevo diferentes y que, cuando pase el tiempo, te sientas orgullosa de haberlos logrado. Y que no se me olvide, ¡feliz año nuevo a todas y a todos!

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